sábado, 5 de abril de 2014

Mirando desde mi ventana
Recuerdo mi niñez, llena de voces que me corregían
A veces fuerte muy fuerte y no entendía
Lo que ahora la vida me ha enseñado…
Mis seres queridos, tíos, abuelos, supieron regar una semilla
Que germina más cada día, fueron sus enseñanzas
Siempre dulces porque entrañaban sabiduría
Fueron sus cuidados las suaves caricias que hoy

Tengo para mis hijos.